LA HIJA DE RIMBAUD
La niña del vestido
abierto
se levanta a la hora
en que las palabras están de fiesta
porque ella misma es una fiesta
cuando tiende sus muslos al sol
y el viento la recorre
con sus dedos infinitos
Un triciclo de cristal la espera
junto a las flores del patio
y un nido de mariposas ciegas
se desnuda entre sus huesos de miel
Y en su lecho de plumas azules
ella cuelga sus trenzas de trigo
y cuenta sus abejas muertas
hasta quedarse dormida
mientras la tarde la envuelve
con sus labios amarillos
La niña del vestido abierto
se despierta a la hora
en que los relojes sueñan
porque ella misma es un sueño
cuando abre su vestido
y los gorriones se amontonan
locos de amor
sobre sus pechos de papel
se levanta a la hora
en que las palabras están de fiesta
porque ella misma es una fiesta
cuando tiende sus muslos al sol
y el viento la recorre
con sus dedos infinitos
Un triciclo de cristal la espera
junto a las flores del patio
y un nido de mariposas ciegas
se desnuda entre sus huesos de miel
Y en su lecho de plumas azules
ella cuelga sus trenzas de trigo
y cuenta sus abejas muertas
hasta quedarse dormida
mientras la tarde la envuelve
con sus labios amarillos
La niña del vestido abierto
se despierta a la hora
en que los relojes sueñan
porque ella misma es un sueño
cuando abre su vestido
y los gorriones se amontonan
locos de amor
sobre sus pechos de papel
APUNTES PARA UNA LEYENDA
Una mujer está parada
sobre un puente
que no existió jamás
Su piel que jamás fue besada
flota sobre las aguas del tiempo
como un recuerdo sin rostro
Una carta que jamás fue leída
lucha por alcanzar la orilla
para que alguien la descubra
Un hombre que jamás ha leído
que no sabe leer
que no aprendió jamás
halla la carta y el cuerpo
debajo de ese puente
El hombre llora de impotencia
mientras la carta se deshace
entre sus dedos
El río que está lleno de lágrimas
se apiada de aquel hombre
y le revela el secreto de esa carta
Y el hombre loco de amor
junta sus noches y delirios
para arrojarse de ese puente
que no existió jamás
que no existió jamás
Su piel que jamás fue besada
flota sobre las aguas del tiempo
como un recuerdo sin rostro
Una carta que jamás fue leída
lucha por alcanzar la orilla
para que alguien la descubra
Un hombre que jamás ha leído
que no sabe leer
que no aprendió jamás
halla la carta y el cuerpo
debajo de ese puente
El hombre llora de impotencia
mientras la carta se deshace
entre sus dedos
El río que está lleno de lágrimas
se apiada de aquel hombre
y le revela el secreto de esa carta
Y el hombre loco de amor
junta sus noches y delirios
para arrojarse de ese puente
que no existió jamás
A veces la memoria se pone anteojos
para encontrar en la calle
su propio rostro
EL
BARCO DEL ADIÓS
Yo soy el niño que juega con la espuma
de los mares desahuciados
Por esa playa embanderada de gaviotas
yo estiro mis brazos como flojas redes
mientras las olas pellizcan mis sueños
y una sola lágrima revienta contra las rocas
Los arrecifes se asoman a la orilla
vienen descalzos a bailar sobre mi alma
y en sus labios traen algas y corales
la levadura del mar convertida en beso
Yo muevo mis pies entonces
como dos viejos remos
mi corazón es un océano de rostros y de manos
y yo entro en él sin darme cuenta
con mi equipaje de arena
aferrado al timón del viento
a la proa de los años
donde una voz que no es mi voz
eleva el ancla de este pequeño barco
que se aleja con mi infancia a bordo
de los mares desahuciados
Por esa playa embanderada de gaviotas
yo estiro mis brazos como flojas redes
mientras las olas pellizcan mis sueños
y una sola lágrima revienta contra las rocas
Los arrecifes se asoman a la orilla
vienen descalzos a bailar sobre mi alma
y en sus labios traen algas y corales
la levadura del mar convertida en beso
Yo muevo mis pies entonces
como dos viejos remos
mi corazón es un océano de rostros y de manos
y yo entro en él sin darme cuenta
con mi equipaje de arena
aferrado al timón del viento
a la proa de los años
donde una voz que no es mi voz
eleva el ancla de este pequeño barco
que se aleja con mi infancia a bordo
Mario Meléndez (Linares,
Chile, 1971). Estudió Periodismo y Comunicación Social. Entre sus libros figuran:
Apuntes para una leyenda, Vuelo
subterráneo, El circo de papel y La
muerte tiene los días contados. En 1993 obtiene el Premio Municipal de
Literatura en el Bicentenario de Linares. Sus poemas aparecen en diversas
revistas de literatura hispanoamericana y en antologías nacionales y
extranjeras. A comienzos del 2005 obtiene el premio "Harvest
International" al mejor poema en español otorgado por la University of
California Polytechnic, en Estados Unidos. Parte de su obra se encuentra
traducida al italiano, inglés, francés, portugués, holandés, alemán, rumano,
búlgaro, persa, catalán, macedonio y griego. Durante cuatro años vivió en
Ciudad de México, donde dirigió la serie Poetas Latinoamericanos en Laberinto
ediciones y realizó diversas antologías sobre la poesía chilena y
latinoamericana. Actualmente radica en Italia. A comienzos del 2013 recibe la
medalla del Presidente de la República Italiana, concedida por la Fundación
Internacional don Luigi di Liegro. Una
selección de su obra acaba de aparecer en la prestigiosa revista Poesia de Nicola Crocetti. Es considerado una de las voces más
importantes de la nueva poesía latinoamericana.
No hay comentarios:
Publicar un comentario